Tamaño 50*15*20 cm
Material: Figuras de hormigon sellado en mate
Base: Madera maciza de roble
Peso 2,5 Kg
Esta pieza escultórica en hormigón toma como referencia la figura del dromedario, símbolo ancestral de resistencia, adaptación y permanencia en los paisajes desérticos. Su postura reclinada transmite una sensación de pausa y recogimiento, de reposo tras el esfuerzo. Dispuesta sobre una base de madera maciza de roble, cada pieza presenta sutiles variaciones propias de su proceso de fabricación, reforzando su carácter singular. Como objeto decorativo, aporta al espacio una presencia serena, evocando horizontes amplios y un tiempo que avanza sin prisa.






